Descripción
A diferencia de lo ocurrido en Europa, en América Latina la formación del estado precedió a la Nación. Las clases dominantes se organizaron sobre la base de la explotación de las masas populares y de la asociación subordinada al imperialismo. Clase dominante nacional fue la que pudo asegurarse la vinculación privilegiada con la potencia dominante. La nación, como atributo de la dominación social, fue así la no-nación, y el Estado nacional fue la institucionalización de la subordinación a la dominación internacional del capitalismo.
Las luchas por la emancipación social de las masas populares y por la liquidación de la dominación imperialista plantean en cambio un proceso de constitución de la nación a partir de esa lucha. Lo nacional es aquí una dimensión de lo popular; la soberanía nacional es un atributo de la soberanía popular. La nación se constituye a partir de la hegemonía del pueblo expresada en su vanguardia política, en el marco de un proceso de profundas transformaciones socioeconómicas, políticas y culturales.
El artículo analiza esta problemática en términos teóricos en una primera parte, y en una segunda parte con atención al modo en que ella se expresa en el desarrollo de la lucha sandinista y en la etapa presente de la Revolución.