El tema de la inembargabilidad absoluta de todos los bienes del Estado es, en la actualidad, un debate superado. Lo que todavía tiene sentido debatir, no es si los bienes del Estado deben ser o no inembargables, sino, qué bienes públicos deben estar protegidos por el principio general de bienes de estado, a los efectos de garantizar el cumplimiento de los fines esenciales del Estado pero sin deslegitimar el modelo social y democrático de Derecho; y, en qué casos sería justo permitir la ejecución singular o bienes de estado contra ciertos bienes de dominio público, incluso los protegidos por el principio.