El maquillaje terapéutico es una técnica que va más allá de lo estético, utilizada para cubrir cicatrices u otras imperfecciones físicas, con el fin de mejorar la autoestima y el bienestar emocional de las personas. Se emplea en contextos médicos o psicológicos para ayudar a los personas a sentirse más seguros y capaces de enfrentar el mundo con confianza.