En América Latina las continuas protestas ciudadanas evidencian el fortalecimiento de los movimientos y organizaciones sociales. Desde el inicio del presente siglo, solo por citar algunos ejemplos, diversos actores como los indígenas en Ecuador, Perú y Colombia, los campesinos sin tierra de Brasil, Chile y Colombia, las organizaciones feministas o ecologistas, los movimientos estudiantiles, cada uno de ellos, a partir de sus propias estrategias y a su manera, han perfilado el accionar de los movimientos sociales y el repertorio de acción de la protesta y las luchas sociales.