Descripción
Desde las edades más tempranas de mi vida, he estado rodeada de animales. Mi familia se ha caracterizado por ser dueño de muchas mascotas, así que desde jóvenes aprendimos a amar esta forma de vida, a convivir y respetar a estos seres que nos acompañan en el mundo. La primera vez que fui expuesta al término de extinción significó una tristeza e impotencia enorme. La idea de que una especie que habitó el planeta haya desaparecido, sonaba como el fin del mundo y, aunque suene a exageración, puede llegar a serlo. Sin embargo, con el tiempo lo que más noté fue la indiferencia e incluso el desconocimiento de la población general frente a una situación que nos concierne a todos. Fue el peligro que esta problemática significa y los sentimientos que causaban en mí, que me llevaron a querer conectar con la vida y que muchos otros también lo hicieran.