La oportunidad del proyecto se fundamenta en la creciente necesidad de abordar la salud mental y la ansiedad en los jóvenes universitarios. La pandemia de COVID-19 ha acentuado significativamente estos problemas, especialmente entre los estudiantes universitarios. Un estudio clave publicado en Scientific Reports por Ochnik. (2021) destaca este impacto, mostrando que el 61.3% de los estudiantes experimentó estrés elevado, el 40.3% depresión, y el 30% ansiedad generalizada durante la pandemia. La etapa universitaria es reconocida por ser un período de intensa carga académica y presión, lo que conlleva a altos niveles de estrés y ansiedad en los estudiantes. Por lo tanto, es fundamental proporcionarles acceso a herramientas y recursos efectivos y saludables para manejar estas emociones.