Se identificó una problemática en una empresa mexicana ubicada en Jalisco, dedicada a la producción, comercialización y distribución de superalimentos (granos, semillas, cereales, entre otros), con una trayectoria de 10 años en el mercado. Aunque la empresa ha venido creciendo de forma sostenida en los últimos años:
2021 al 2022 – 12% de crecimiento de las ventas anuales.
2022 al 2023 – 14% de crecimiento de las ventas anuales.
2023 al 2024- 11% de crecimiento de las ventas anuales.
Si bien como muestran los datos, ha habido un crecimiento constante, este no ha sido a los niveles esperados, por lo que factores como la coyuntura actual, la creciente competencia y otros elementos del entorno han limitado su capacidad para dar el salto hacia una etapa de consolidación más competitiva y una mayor participación de mercado, a través del aumento en las ventas.
Actualmente, el rubro de los superalimentos ha alcanzado un nivel de madurez en el mercado; ya no se considera novedoso y parece haber llegado a una meseta. Es precisamente en este contexto que, comprendiendo la situación actual y con el objetivo de superar esta etapa de estancamiento, así como de continuar con su crecimiento y mejorar su rentabilidad, se identificó una oportunidad estratégica: la optimización de la logística y la gestión de inventarios.
En este sentido, se plantea identificar los niveles óptimos de inventario (es decir, contar con la cantidad adecuada de insumos, productos o mercancías que demandan los clientes, en el momento en que los necesitan) de aquellos productos considerados críticos, con el fin de abastecerlos de manera oportuna y eficiente. Esta estrategia tiene como meta aumentar las ventas en un 20 % hacia finales del año 2025. Una meta retadora, la cual implica obtener un nivel de crecimiento que no se ha logrado en los últimos años.