El ensayo analiza las características de los afiliados a las AFP que decidieron retirar hasta el 95.5% de sus fondos tras la ley de 2016. Mediante un análisis econométrico, el autor encuentra que la probabilidad de retiro es mayor en afiliados de menor nivel socioeconómico, género masculino, menor edad y baja aversión al riesgo. Ojeda advierte que el retiro masivo implica la pérdida de la inembargabilidad del dinero y de la cobertura de salud. Propone que una reforma pensionaria efectiva debe considerar estos perfiles, mejorar la rentabilidad de los fondos y realizar una labor de educación financiera más profunda.