Este estudio experimental busca comprobar la existencia del "efecto ancla" en la disposición a pagar de los consumidores bajo incertidumbre. Mediante experimentos, las autoras demuestran que los individuos tienden a realizar estimaciones sesgadas hacia valores arbitrarios (anclas) expuestos previamente. Los resultados confirman que, al observar precios de referencia altos, la disposición a pagar final de los consumidores aumenta sistemáticamente. El ensayo concluye que las decisiones de consumo no siempre son racionales, sino que dependen del contexto y de puntos de referencia externos, sugiriendo que las estrategias de precios de las empresas explotan eficazmente estos sesgos cognitivos en los consumidores.