Esta investigación examina la relación entre los conflictos sociales y la inversión minera en el Perú entre 2005 y 2014. Los autores hallan que, por cada incremento en la conflictividad, la inversión sectorial se reduce significativamente. El estudio destaca que la causa más crítica de esta reducción es la defensa de los "medios de vida" comunitarios, que se manifiesta a través del rechazo a los Estudios de Impacto Ambiental (EIA). Se concluye que la conflictividad no es solo un fenómeno social, sino económico; por tanto, las empresas deben gestionar la relación comunitaria con mayor énfasis en la sostenibilidad ambiental local para viabilizar sus proyectos.