El ensayo analiza la relación entre el tamaño de la familia y el estado nutricional de los niños (talla, peso y hemoglobina) entre 2009 y 2019. Los hallazgos confirman un efecto negativo del número de hijos sobre la nutrición, particularmente en la talla por edad. Se identifica una "dilución de recursos" en hogares urbanos, donde el gasto per cápita en alimentos disminuye al aumentar el número de hijos, fenómeno que no se observa con la misma intensidad en hogares rurales.