El Bicentenario de la Independencia del Perú es un acontecimiento que los autores consideran oportuno para imaginar un país integrado y dialogante, respetuoso de la naturaleza, orgulloso de su identidad y consciente de que en su diversidad (cultural y natural) está la clave de su desarrollo futuro. En ese espíritu, consideran relevante reflexionar sobre la competitividad y la sostenibilidad ambiental como elementos inseparables e imprescindibles para lograr un desarrollo sostenible. El dilema entre la mejora de la competitividad y el sostenimiento de la calidad ambiental data de la década de 1970 y ha sido abordado desde distintas perspectivas. Los resultados varían entre países: algunos combinan ambas perspectivas (como Suiza, Suecia, Alemania y el Reino Unido), y otros destacan en competitividad, pero con magros resultados en las condiciones ambientales (como Singapur, Estados Unidos y los Países Bajos). Dado el objetivo global de lograr un desarrollo sostenible, se requiere combinar las perspectivas económica, social y ambiental, y, más aún, lograr consensos sobre cómo lograr una mayor competitividad sin deteriorar la calidad ambiental.