La investigación analiza cómo las variaciones de temperatura y precipitación afectan los ingresos y la pobreza en hogares agropecuarios peruanos (2004-2014). Utilizando datos de la Enaho y el Tyndall Center, estiman modelos que consideran rangos óptimos climáticos. Hallan efectos heterogéneos: la temperatura impacta negativamente, mientras que las lluvias tienen efectos variables. La probabilidad de que las fluctuaciones aumenten la pobreza es mayor en la sierra sur debido a la alta dependencia de agricultura de secano y carencias infraestructurales. Las autoras respaldan los planes de adaptación al cambio climático y gestión de riego implementados por el Minagri.