Descrição
La calidad del ambiente es fundamental en toda sociedad, pues está íntimamente vinculada a la salud pública, al libre desarrollo de la personalidad y a la posibilidad de asegurar el bienestar colectivo de la generación presente y las generaciones futuras. Por eso, el cumplimiento de 200 años de vida republicana es una oportunidad para reflexionar sobre el nivel de calidad ambiental que queremos alcanzar y sobre cuáles son los caminos que podemos seguir para alcanzar los objetivos ambientales. En los últimos años, el Estado peruano ha avanzado en la promulgación de estándares de calidad ambiental (ECA) para los componentes de aire, agua, suelo, ruido y radiaciones no ionizantes. Estos estándares determinan los niveles de concentración de elementos o sustancias contaminantes en el ambiente de tal forma que no representen riesgos para la salud y el entorno, y se convierten así en instrumentos de política que guían las actividades de evaluación y fiscalización ambiental y coadyuvan a lograr los objetivos ambientales. Complementan, además, los límites máximos permisibles (LMP), que regulan los valores máximos de emisión de una fuente de contaminación específica. Estos imponen restricciones sobre actividades individuales, mientras que los ECA se aplican a la calidad ambiental de determinadas áreas (Boeve & Van den Broek, 2012).