Mayo ha sido tradicionalmente el mes dedicado a María. Muchos todavía lo celebran así; pero también otros tantos van dejando o han dejado por completo esta costumbre. Para unos y otros puede resultar enriquecedor el volver hacia ella la mente y el corazón con la mirada puesta simultáneamente en las necesidades que nos rodean. Así lo hacemos en el número actual, con un énfasis en los problemas de la mujer, de nuestra patria y de nuestro continente.