El presente trabajo reporta una intervención realizada con estudiantes de quinto semestre de la Escuela Preparatoria N.° 12 de la Universidad de Guadalajara, durante el ciclo escolar 2011-B, quienes manifestaron la necesidad de contar con un espacio de escucha y comprensión. Inicialmente planteado como curso-taller orientado al fortalecimiento de relaciones intra e interpersonales, el proceso evolucionó hacia un grupo de encuentro, respondiendo a las necesidades expresadas por los propios participantes. El objetivo fue generar un ambiente de seguridad y confianza que facilitara la expresión libre de emociones, pensamientos y vivencias, sin juicio ni recriminación. A través de la escucha empática y dinámicas grupales, se promovió la exploración interior y el reconocimiento de recursos personales. Entre los principales resultados se observaron cambios conductuales significativos, como mayor respeto, aceptación de sí mismos, reconocimiento de fortalezas y un encuentro más auténtico con su propia experiencia.