Este estudio utiliza un experimento económico para cuantificar cómo el sentimiento de culpa influye en las decisiones de compensación. Los autores diseñaron un entorno donde algunos participantes perjudicaban económicamente a sus pares, generando un sentimiento de culpa por la decisión tomada. Los resultados revelaron que los individuos que sentían culpa realizaron transferencias monetarias compensatorias que más que duplicaron el monto de aquellas efectuadas por participantes que no sentían dicho remordimiento. El ensayo sugiere que incorporar mecanismos que apelen a la responsabilidad y la culpa podría mejorar la efectividad de ciertas políticas públicas.