La investigación examina cómo el nivel de autoconsumo de productos agrícolas afecta la demanda alimentaria en zonas rurales. Utilizando el modelo QUAIDS, los autores encuentran que los hogares con alta autosuficiencia tienen una demanda muy inelástica hacia productos básicos, pero consideran las carnes y lácteos como bienes superiores. El estudio destaca que las limitaciones en infraestructura y educación restringen el acceso a una dieta balanceada, sugiriendo políticas que fortalezcan las capacidades comerciales de los productores familiares.