La Constitución colombiana de 1991 reconoció la existencia de la diversidad étnica y cultural. Una de las expresiones constitucionales de ese reconocimiento es la declaración de los territorios indígenas como entidades territoriales de la república, cuya conformación y delimitación quedó diferida hasta la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial. Sin embargo, las dificultades se observan al constatar que el reconocimiento de la diversidad necesita de la concreción en otros aspectos como el político y el económico. Así por ejemplo, después de más de 18 años de expedida la Constitución y de más de 14 proyectos presentados al Congreso, hasta la fecha no se ha expedido la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial.